CONCLUSIÓN

La socialización configura la personalidad e identidad de la persona como una realidad única, en función de la cultura/sociedad a la que pertenecemos. Dado que el entorno cultural en el que nacemos y alcanzamos la madurez tiene la mayor influencia en el comportamiento, de ahí que el hecho de ser distintos, haga que nuestra forma de comportarnos pueda variar.
El hecho de que desde el nacimiento estemos inmersos en la interacción con otros condiciona nuestra personalidad, nuestros valores y nuestros comportamientos.
Tratando la socialización desde el punto de vista del grupo de iguales (tomando como grupo de iguales a niños y niñas de misma edad) podemos decir que los niños y niñas siempre van a sacar una idea sobre cómo comportarse. La forma de hablar, hasta el modo de vestirse...pero todo cambia cuando eres “diferente”, y tanto tus ideas como tus costumbres van a ser diferentes a las de los demás.
Cada grupo se estructura en función de sus diferencias, cada uno tiene su criterio y esto también tiene gran relación en función de la subcultura del niño, hay va a ser donde va a variar las relaciones entre ellos.
En relación a como se integran dentro del aula y afectan al proceso de aprendizaje, el estudio de la sociología nuestra que está condicionado tanto por la escuela, los profesores, el espacio de las interacciones y de manera muy directa el lugar de donde provengan ( es decir, el hecho de ser o no inmigrante).