LA INMIGRACIÓN EN ESPAÑA

En las últimas décadas España ha experimentando un cambio en su contexto social y esto a significado un cambio radical en muchas de nuestras ciudades y municipios con la llegada de ciudadanos procedentes de otros países, sobre todo aquellos que vienen en busca del trabajo y de mejorar su condición socioeconómica.

En las sociedades multiétnicas, para evitar conflictos se orienta la escuela hacia la tolerancia, la comunicación intercultural y la lucha contra la discriminación. No se cuestiona la libertad o el derecho de las minorías a la expresión pública de su cultura.

En nuestra geografía escolar se percibe que haya incluso centros educativos donde el porcentaje de alumnos extranjeros supera el de alumnos españoles. Debido a la educación obligatoria, esto ha dado lugar a escolarizar prácticamente del 100% de los menores de edad, la avalancha de inmigración de los últimos años ha inundado las aulas de los colegios españoles de niños y adolescentes procedentes de infinidad de países y culturas.

La situación actual debe cambiar la forma de pensar de todas las personas que se dedican a la educación, para pasar a considerar que la interculturalidad es una realidad, que debe estar siempre presente en los procesos educativos, y que no se puede desarrollar un proyecto educativo sin tener en cuenta la presencia de alumnos pertenecientes a minorías étnicas. Afrontar este hecho supone la necesidad de un plan de acogida para el nuevo alumnado inmigrante, lo cual es un reto. Hasta fechas recientes los centros educativos no contaban con planes de acogida. No disponían sus profesores de apoyo para llevar a cabo programas de acogida, los docentes no recibían cursos de formación pedagógica para adaptarse a las necesidades de los alumnos, y en muchas ocasiones se veían desbordados ante la presencia cada vez mayor de un alumnado de origen extranjero.

Debido a esta realidad que nos rodea, era necesario plantear acciones que nos “garanticen” el éxito del proceso de integración del alumnado extranjero en los colegios:
- Disponibilidad de aulas de acogida para la integración de estos alumnos en nuestro sistema educativo y en nuestra lengua.
- Adaptaciones curriculares, sobre todo si el alumno se incorpora una vez comenzado el curso.
- Disponibilidad de recursos personales y materiales antes del comienzo de cada curso académico.
- Facilitar a los docentes cursos de formación específico que les permitan afrontar el día a día en las aulas en este nuevo contexto multicultural.
- Coordinación entre el centro escolar y los Servicios Sociales de la administración en la zona, que proporcione la figura de un mediador cultural que facilite el proceso de acogida de los alumnos.
- Apoyo por parte de los Servicios Sociales a las familias de los alumnos inmigrantes, en muchas ocasiones con necesidades económicas urgentes, de material escolar (necesidad de crear bancos de libros y materiales), de becas de comedor, de uniformes, vestimenta deportiva, etc.
- Campañas para mentalizar a las familias de los alumnos inmigrantes en que deben implicarse en el proceso de escolarización de sus hijos.

Un punto que también nos influye en nuestro tema es la intervención familiar y la compensación educativa, que es muy importante, ya que el compromiso de la familia en los programas escolares nos permite disminuir la discrepancia acerca de los valores y contenidos que transmiten la escuela y la familia.

Dos aspectos relevantes e importantes son la reducción de los sentimientos de infravaloración que se producen cuando el niño descubre que su familia está en situación de desventaja sociocultural y contribuir a favorecer la valoración de la familia hacia la escuela.