La llegada de inmigrantes extranjeros de diversas nacionalidades a España, ha significado un cambio radical en muchas de nuestras ciudades y municipios. Educar al mismo tiempo a personas de diferentes culturas implica trabajar para conseguir un espacio cultural común, que suponga una apertura mental y vital a lo diferente.
La presencia de estudiantes extranjeros en las aulas españolas, inmigrantes o pertenecientes a minorías étnicas o culturales, ha sido durante muchos años un hecho anecdótico. Sin embargo, en nuestra geografía escolar ha dado lugar a que haya incluso centros educativos donde el porcentaje de alumnos extranjeros supera el de alumnos españoles.
Debido a la educación obligatoria, esto ha dado lugar a escolarizar prácticamente del 100% de los menores de edad, la avalancha de inmigración de los últimos años ha inundado las aulas de los colegios españoles de niños y adolescentes procedentes de infinidad de países y culturas.
La situación actual debe cambiar la forma de pensar de todas las personas que se dedican a la educación, para pasar a considerar que la interculturalidad es una realidad, que debe estar siempre presente en los procesos educativos, y que no se puede desarrollar un proyecto educativo sin tener en cuenta la presencia de alumnos pertenecientes a minorías étnicas.
La interculturalidad, en nuestro contexto, debe dejar de ocupar un lugar marginal en las escuelas, para convertirse en un eje transversal fundamentalmente.
En la actualidad, todos los indicadores socio-políticos y demográficos sugieren que, en los próximos años, millones de personas, de grupos, de países y culturas no europeos, se establecerán entre nosotros en busca de una oportunidad, de la que carecen en sus lugares de origen, uniéndose así a los que actualmente ya se encuentran en nuestro entorno.
Algunas de las necesidades que presenta el alumno inmigrante son:
· Poseen un patrón cultural diferente a la cultura de acogida. Por ejemplo, el aspecto religioso es un tema que requiere atención especial, y debe ser consecuente con los ritos y tradiciones que la familia quiere transmitir a sus hijos.
· La lengua materna es normalmente muy distinta a la española.
· Las condiciones socioculturales y económicas a las que han estado o están sometidos, derivan en necesidades educativas que se manifiestan en el medio escolar.
La legislación educativa de España hace referencia a la presencia de alumnos extranjeros en el sistema educativo.
La Ley General de Educación (6 de agosto de 1970). Art. 2
2. La Educación General Básica será obligatoria y gratuita para todos los españoles… Los extranjeros residentes
Las actuaciones que se realizan y desarrollan en el marco de la atención al alumnado inmigrante son las siguientes:
· Elaboración y actualización de un censo, que permita conocer en cualquier momento la distribución y movimientos de la población inmigrantes en relación con las previsiones, para establecer los recursos.
· Establecimiento de las aulas temporales de adaptación lingüística (ATAL), en los centros que así lo requieran por el elevado número de alumnos con necesidades educativas centradas en el aprendizaje de la lengua española.
· Elaboración de materiales curriculares, adecuados y adaptados a las necesidades educativas que presenten los alumnos y alumnas.
· Propiciar el apoyo de instituciones y organismos no gubernamentales. En cuanto al apoyo de las organizaciones no gubernamentales (ONG), sí parece haber cierta necesidad de concretar y practicar la colaboración en nuestra comunidad.


La riqueza a minorías étnicas y culturales suele añadir problemas a los que ya presenta la desventaja sociocultural en la que se encuentran las principales minorías de nuestro país. Esta falta de reconocimiento de los valores con los que el niño que se identifica puede llevar o bien a la infravaloración de su propio grupo cultural, o bien el rechazo de la escuela.
Un punto que también nos influye en nuestro tema es la interacción en el aula en este punto la intervención familiar y la compensación educativa es muy importante ya que el compromiso de la familia en los programas escolares nos permite disminuir la discrepancia acerca de los valores y contenidos que transmiten la escuela y la familia.
Asegurar el apoyo de la familia a las tareas escolares.
Reducir los sentimientos de infravaloración que se producen cuando el niño descubre que su familia está en situación de desventaja sociocultural.
Contribuir a favorecer la valoración de la familia hacia la escuela.

INVESTIGACIÓN



Centrándonos en la hipótesis de “si influye o no el hecho de que un niño sea inmigrante o no en sus relaciones en el aula” que hemos querido desarrollar, nos hemos desplazado al colegio Juan Alcaide de C. Real donde hemos estado observando las relaciones de alumnos del tercer ciclo en el área de Lengua y Literatura para ver como se desarrolla en el aula, en Educación Física donde se produce una mayor interacción y por último en el recreo donde podemos ver su forma de relacionarse sin que tengan que seguir las instrucciones de ningún profesor.

A partir de haber planteado nuestra hipótesis la hemos querido verificar asistiendo durante seis sesiones divididas en tres sesiones por curso ( tres sesiones en 5º y tres en 6º ). Las dos primeras sesiones han sido dirigidas al grupo de 6º de primaria en una hora de Lengua y Literatura, y otra de Educación Física.

También hemos estado durante el recreo porque como hemos dicho antes es ahí donde los podemos ver más “libres” y se puede observar mejor la relación que establecen cuando no están los profesores.

A partir de estas observaciones hemos podido ver que en general las relaciones son buenas pero que sí que hay excepciones en algunos casos que expondremos más tarde de forma más detenida.

El aula de 5º de Primaria consta de doce alumnos/as, de los cuales diez son niños y dos son niñas. La presencia de alumnos/as inmigrantes destaca frente a los españoles, siendo cinco niños de nacionalidad española ( uno de etnia gitana) y el resto de diferentes y variadas nacionalidades como Rumanía, Bolivia, Colombia y Uruguay.

Durante las clases a las que hemos asistido en el aula, hemos percibido que la clase estaba bastante dispersa y había algunos alumnos “revolucionarios”, ya que mientras la profesora mandaba ejercicios, uno de ellos intentaba reclamar su atención; y otro de ellos procedente de Rumanía se dedicaba a buscar fotos en su ordenador y provocar o pegar a sus compañeros; los demás niños/as realizaban la tarea distrayéndose de vez en cuando, mientras las dos niñas que había en el grupo realizaban la tarea correctamente y sin distraerse, siendo de Colombia y Bolivia. A medida que iba trascurriendo la clase el alumnado se iba dispersando cada vez más, llegando a un límite en el que competían por hacer la mayor tontería. La relación entre profesor-alumno era cordial y respetuosa.

También hemos podido observar el comportamiento del alumnado en clase de Educación Física, en esta clase se ha trabajado el hockey, la clase se dividió en dos grupos, el juego que tuvieron que realizar consistía en hacer relevos y posteriormente hicieron un partido; el comportamiento de los niños mientras jugaban era bueno, excepto el caso de un niño que se enfadó porque no le pasaban la pelota, entonces el niño decidió abandonar el juego.

Hemos considerado importante a la hora de observar la relación entre los niños/as de tercer ciclo asistir a un par de sesiones al patio de recreo. Pudimos ver que el comportamiento era bueno, también pudimos observar que había grupos en los que estaban los chicos con los chicos y las chicas con las chicas.